El papel de Francia en el genocidio de los Tutsi en Ruanda

Comunicado de la Comisión de investigación ciudadana sobre el papel de Francia en el genocidio de los Tutsi en Ruanda.

____________________________________

Tras la aparición de varios libros de carácter negacionista, la Comisión de investigación ciudadana sobre el papel de Francia en el genocidio de los Tutsi en Ruanda (C.E.C.) hace públicas las siguientes aclaraciones:

1 – La noción de “genocidio”, así como la de “complicidad de genocidio” aplicados en Ruanda y en los país fronterizos entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 1994 no son asuntos subjetivos, de los que se pueda opinar. Estas clasificaciones se han definido por la jurisprudencia del Tribunal Penal Internacional por Ruanda (T.P.I.R.), basándose en los artículos 2 y 6.1 del Estatuto de este Tribunal, que creó el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ver la Resolución 955 del 8/11/1994; ver también la Convención por la prevención y la represión del crimen de genocidio del 9/12/1948).

2 – No es automáticamente un “genocidio” cualquier masacre que se haya cometido en Ruanda. Sólo constituye un genocidio los “actos cometidos con la intención de destruir total o parcialmente un grupo nacional, étnico o religioso.”

3 – Cada vez que la cuestión se formula, el T.P.I.R. constata que se cometió un “genocidio” con los Tutsi ruandeses. No es por tanto posible replicar o dudar de la existencia de este genocidio.

4 – Ningún otro “grupo” ruandés a parte de los Tutsi fue víctima de actos que tenían por objetivo su destrucción “en tanto que tutsis”. En estas condiciones no es razonable, a nivel penal, sostener que ha habido otros genocidios en Ruanda.

5 – Nadie pretende que la República francesa haya compartido con algún gobierno ruandés la intención de destruir total o parcialmente el grupo formado por los Tutsi.
En derecho penal, para ser “cómplices” no es necesario que las autoridades francesas tuviesen esta intención. En efecto la “complicidad” no implica “la intención específica que tiene el autor principal de cometer el genocidio” (ver T.P.I.R.,, Juicio del 15/07/2004, asunto Ndindabizi). Hace falta -y con esto basta- que el cómplice tenga “al menos conocimiento de la intención general y específica del autor principal” (ver el mismo juicio).
Así pues, en el caso de Ruanda, las autoridades francesas tenían indiscutiblemente este conocimiento (ver las declaraciones del ministro francés de asuntos exteriores, el 15/05/1994 en la salida de un consejo de ministros europeos y también el 18 de mayo siguiente, en la Asamblea Nacional; ver también el informe de la comisión de información parlamentaria sobre Ruanda, capítulo VI, pp. 286 y siguientes).

6 – En base al artículo 6.1 del estatuto del T.P.I.R., alentar a la “preparación, planificación o ejecución” del “genocidio” es una forma de complicidad.
Así, se juzgó que “la presencia de una persona en posición de autoridad en un lugar donde se está cometiendo un crimen, o en un lugar donde se sabe que se cometen crímenes de forma regular, puede generar una aprobación… que se asemeja a la ayuda y a la incitación. No es la posición de autoridad la que es importante en sí misma, pero sí el efecto a la incitación que una persona en un cargo de autoridad pueda suscitar presenciando los acontecimientos” (ver el mismo juicio del 15/07/2004).
En derecho, por consiguiente, la “presencia” de militares franceses “en un lugar donde se está cometiendo un crimen o en un lugar donde se sabe que se cometen crímenes de forma regular” constituye una “complicidad”.

7 – Muchos testigos y documentos permiten desgraciadamente, fundamentar la sospecha de “complicidad” de las autoridades francesas, civiles y militares, por otros hechos aparte de la simple presencia.
Se trata, en particular, de la entrega de Tutsis a las Fuerzas Armadas Ruandesas (F.A.R.) y a las milicias, y especialmente de la ayuda militar, técnica, financiera y diplomática, aportada de 1990 al fin de agosto de 1994, a un aparato de estado que preparaba y después ejecutaba el genocidio (ver el informe de la C.E.C, L’horreur qui nous prend au visage,
Karthala 2005, pp. 420 y siguientes).

8 – La C.E.C. se reserva el derecho de publicar un informe complementario a partir de los elementos de información que continúa recogiendo desde marzo del 2004 sobre los diversos aspectos de la implicación francesa.

La Commission d’Enquête Citoyenne
www.enquete-citoyenne-rwanda.org

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: